• Otra Educación es PosibleModelo de Educación Finlandés
  • Hazte SocioSe parte de ASOACAD
  • Galería FotográficaRevisa nuestras fotos
  • Acciones ASOACADProceso de Reestructuración
  • Redes SocialesMantengámonos Conectados
  • Foro de ASOACADOpina libremente sobre temas de nuestro interés
Otra Educación es posible1 Hazte Socio2 Galería Fotográfica3 Acciones ASOACAD4 Redes Sociales5 Foro de ASOACAD6
jQuery Auto Image Slider by WOWSlider.com v3.4

lunes, 29 de julio de 2013

El nuevo mapa de las universidades chilenas: las que van al alza y las que caen.

Foto: Fabian Ortiz, gentileza de
La segunda
Publicado por www.lasegunda.cl

Cuatro expertos en educación superior desmenuzaron para "La Segunda" la transformación del sistema. Los drásticos cambios de la década... y lo que las familias buscan. Las modificaciones en "el profesionalismo" de la gestión universitaria.

-¿Cuál es la mejor universidad del país?

"No hay una única... depende de la carrera".
La respuesta es tajante e inmediata, y da cuenta de la profunda transformación que ha vivido el sistema de educación superior chileno en la última década, el que se ha reorganizado completamente cambiando el orden de preferencias que durante años tenían las universidades y dando vida a un nuevo mapa de estos centros de educación.
"Hace 10 años habría dudado en catalogar algunas privadas como universidades", dice uno de los cuatro expertos que reunió "La Segunda" para analizar -cifras en mano- cómo va cambiando el listado de universidades "consagradas" y qué se ve a futuro.

María José Lemaitre, socióloga especializada en el tema y gestora del proceso de acreditación en Chile, abre los fuegos.

"Hay dos cambios sustanciales", dice. Por un lado, "la irrupción de universidades privadas captando los mejores alumnos (del sistema), privilegio que antes era sólo de las tradicionales. Y, por otro, la llegada de un contingente grande de estudiantes, con mucho menos calificación académica, que se están yendo a las universidades no selectivas haciéndolas crecer fuertemente".

Para los expertos existen hitos muy claros que explican esta transformación.
El primero es el FINANCIAMIENTO , que en los últimos años aceleró el explosivo aumento de matrícula que ya se venía dando desde que comenzaron a multiplicarse las universidades privadas, la mayor parte concentradas en Santiago.
Hace 10 años había 450 mil alumnos en toda la educación superior, hoy la cifra supera el millón 300 mil.

"El Crédito con Aval del Estado ha sido clave en todo esto, porque permitió que muchos alumnos que iban a alguna de las 25 universidades del Consejo de Rectores porque allí les brindaban crédito, ya no tengan esa restricción y acudan a las privadas", dice Lemaitre.
Y cuenta: "Es anecdótico, pero he oído al rector de la de Concepción quejarse amargamente que sus estudiantes buenos que antes venían de Santiago, ya no van. Hay un cambio en la estructura y composición del alumnado, sobre todo en las regiones ".
El investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Sergio Urzúa, agrega que como consecuencia del mayor acceso a la educación superior, la proliferación de universidades privadas se extendió a regiones: "Basta con salir fuera de Santiago para toparse con infraestructuras enormes que hasta hace poco no existían, tremendos edificios destinados a universidades".
Explica que parte de ello es porque el actual sistema de financiamiento cubre sólo el arancel de referencia (no el total) y para un alumno de regiones resulta muy caro ir a estudiar en Santiago. "Eso obviamente generó una demanda latente que las universidades privadas han empezado a utilizar cada vez más", dice.
Y aunque en principio el aumento de la matrícula se centraba en carreras profesionales, durante los últimos años ha cambiado radicalmente esa tendencia. A nivel de primer año, la educación técnica de nivel superior (en universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica) está recibiendo casi a la mitad de los nuevos estudiantes . "Eso es un cambio enorme, sobre todo porque hace 10 ó 15 años todos decían que los centros de formación técnica no tenían ningún futuro", dice el investigador y ex ministro José Joaquín Brunner.

La funcionalidad de los planteles

Un segundo factor de cambio, dice Brunner, es cómo la COMPOSICION SOCIAL de los alumnos se ha modificado fuertemente en algunos planteles. "Sabemos que un determinado tipo de alumno conlleva un determinado tipo de familia, de colegio, de barrio, de trayectoria, de puntaje PSU y de universidad", explica.
Y cuenta que las universidades que forman gente para la élite política y económica en el mundo son muy pocas: "En Estados Unidos serán 20, en Japón 4 y aquí... la Chile y Católica". Sin embargo, asegura, "en la élite económica ya entró la Adolfo Ibáñez y la Santa María. Pero, por ejemplo, falta ver de dónde saldrá la élite profesional chilena, los que dirijan colegios o los medios de comunicación" .
Dice que las universidades regionales también han vivido fuertes cambios en la composición de sus estudiantes. "Por ejemplo en la UFRO o la del Bío-Bío, que cada vez se han ido consolidando más, el 70% de los alumnos son los mejores estudiantes de la región, aunque la mayor parte de liceos municipales, porque la crema de los alumnos de esa zona se va a alguna universidad en Santiago", dice.
Por eso, señala, lejos de ir a la baja, este tipo de planteles "va a seguir jugando un rol fundamental en términos de movilidad social".

Sin embargo, advierte que hay un fenómeno cada vez más creciente de las familias a la hora de elegir en qué universidad estudian sus hijos: "La experiencia que quieres que tenga el alumno . Si la idea es que esté entre puros cabros iguales (en lo económico, social y cultural) se va a una universidad, pero si busca convivir con un máximo de diversidad se irá a otro tipo de plantel".

Incluso más, dice, porque si busca lograr una red de apoyo que le permita insertarse laboralmente bien apenas egrese puede acudir a determinadas universidades "y si la idea es que se case bien, será otra universidad. Y eso está ocurriendo".

"La calidad engendra calidad"

Y un tercer elemento, concuerdan, tiene que ver con la GESTION y los RECURSOS de los planteles.

"El problema en este mercado es que durante mucho tiempo no hubo un trabajo profesional dentro de las universidades y ese profesionalismo estaba focalizado en la Católica y la Chile, pero poco a poco eso ha cambiando", señala Urzúa.

Agrega: "Hoy hay jugadores que antes no entraban. Hace 10 años hubiese dudado catalogar a algunas privadas como universidades, aun cuando tuviesen el título de universidad".

Dice que muchas entendieron la importancia de un buen equipo docente por sobre la infraestructura: "Es fácil armar programas y tener edificios, lo difícil es lograr un buen capital humano. No es lo mismo comprar horas a profesores taxis para que hagan clases, que probablemente era lo que existía antes, que tener una masa crítica de personas sentadas discutiendo. Hay universidades privadas que han empezado a hacer esto último y será cada vez más frecuente".

Lemaitre admite que "hay un avance en algunas universidades privadas en desarrollo de investigación y atraer gente de mayor peso. Probablemente no es una correlación uno a uno, pero sí hay un elemento de calidad que no se puede ignorar".

-¿Cuáles son las claves para posicionar una buena universidad?

Para Pedro Pablo Rosso -ex rector UC-, la receta es conocida: "Buenos profesores, buenos alumnos y recursos para cohesionar al cuerpo académico y mantener la infraestructura. Con una buena gestión, lo lograste... Y la calidad engendra calidad".

El problema, advierte, "es que es muy caro" tener una universidad de esas características. "Si no tienes subsidio del Estado, no puedes... No lo van a lograr nunca las universidades que en este momento se están perfilando para allá si no las ayudan, no llegan".

De hecho, menciona que si se compara el gasto por alumno que hace la Chile y la Católica, "es la mitad del promedio de las universidades más reconocidas internacionalmente".

Aún así, agrega Brunner, "es el doble o triple de lo que gastan las otras universidades. Se necesita dinero en serio para llegar a ese nivel de desarrollo universitario".

Pero más allá de eso, dice Urzúa, al mirar a los postulantes y los cambios en su composición queda claro "que la reputación, la calidad y la propaganda moldean las preferencias de las familias".

De hecho, concuerdan todos, hoy no es evidente qué plantel elegirá un alumno con 800 puntos que quiera estudiar Medicina, Ingeniería o Derecho. "Hace 10 años eso era obvio", dice Urzúa.
Y Brunner recalca: "La competencia ya es especializada, y ahora la gente compra carreras... con nombre y apellido".

Las que van al alza...

-¿Qué planteles van al alza y atraen buenos puntajes PSU?

"Hay varios que están haciendo cosas muy interesantes, aunque en programas bien específicos", dice Sergio Urzúa (del CEP).
Por ejemplo, menciona, la Andrés Bello en Biotecnología o la Diego Portales en Derecho. "Ellas encontraron un espacio para crecer que están aprovechándolo fuertemente. En general, las privadas pueden competir con más facilidad, tienen menos restricciones y sus retornos por cada peso invertido son todavía muy grandes. En eso se diferencian de la Católica o la Chile, que ya tienen el buque andando y están más atadas", explica.
Pedro Pablo Rosso (ex rector UC) agrega que "lo que estamos viendo es una ganancia relativa de algunas universidades respecto a otras, básicamente privadas que han trabajado responsablemente y tienen algunas carreras de pre grado que merecidamente se han prestigiado".

Por ejemplo, enumera, "Derecho en la Diego Portales, el área de administración de Empresas en la Adolfo Ibáñez, Medicina en los Andes y Medicina en la del Desarrollo".
Y luego agrega que "con las universidades se produce lo mismo que con las viñas: un vino de gran calidad favorece la venta de los otros de la misma viña, porque se asocia calidad con la marca".

Además, menciona que las universidades privadas compiten fuertemente entre ellas "invirtiendo en publicidad entre 5 y 10 veces la que tiene la Usach, la de Concepción o la Austral, que son muy buenas universidades también". Y suma que como la mayoría de los altos puntajes se concentra en la Región Metropolitana, "hay un factor costo-oportunidad para que el alumno se quede en Santiago y no se vaya a estudiar a la Austral de Valdivia o a la de Concepción".
Pero aclara que no todo se centra en planteles privados.
-Me gusta lo que está pasando con la de Talca, que hace tiempo está haciendo buena gestión y contratando buena gente. También la UFRO está creciendo muy dinámicamente... Y la que ha dado un vuelco tremendo ha sido la de Tarapacá: tiene buenos indicadores, está contratando profesores con doctorados y posicionándose regionalmente.
Y de las privadas, dice, "agregaría la Alberto Hurtado, que tiene muy clara su misión, permitiéndole crecer en un determinado nicho".

... y las que peligran caer

-¿Qué universidades peligran caer de sus posiciones?
La pregunta, lejos de incomodar a los expertos, los alentó a "desmenuzar" las universidades con nombre y apellido.
"Hay universidades (estatales) muy precarias, que si el Estado no hace algo por reforzarlas van a ir muriéndose: Magallanes, La Serena, Atacama", dice Lemaitre, analizando de lleno a los planteles tradicionales.
Brunner agrega que "Atacama más que ninguna, porque Los Lagos ha mejorado en los últimos tres años: ha elegido nuevos equipos, está bastante más ordenada y han ganado varios proyectos. Yo creo que La Serena hoy es bastante más sólida que hace 5 años atrás. Aunque en la lista falta Playa Ancha y la UTEM".
"Es que la UTEM tiene un problema de gestión, mucho más que cualquier otra cosa, porque podría agarrar vuelo...", arremete Lemaitre.
Entonces Rosso toma la palabra y advierte que "la Arturo Prat también tiene problemas", lo que hace recordar a Lemaitre "la estrategia de crecimiento desatado que tuvo y que después le pasó la cuenta". Recuerda que cuando ella debió revisar la acreditación de esa casa de estudios "tenía 8 mil alumnos formales y 14 mil que no estaban en ninguna parte. Estos 14 mil estaban en cursos espantosos los sábados, formándose como profesores. La explicación que tenían para esos alumnos clandestinos era ¿si no, de dónde sacamos plata para funcionar?".
Rosso agrega que el año pasado hicieron un ranking con indicadores de pregrado y las 10 top lograron puntajes entre 90 y 56 puntos. "Si vamos al otro extremo, las 10 más bajas logran puntuaciones bajo los 25 puntos. Allí veo muy precarias a la SEK, la ARCIS, la de Viña del Mar, la UCINF y la UBO", dice.
Urzúa hace una distinción: "En esto no se pueden dejar de diferenciar las top ten del país con el resto, es otra categoría. Y de las top ten creo que la U. de Chile es la que está más en riesgo, porque tiene mucha más dificultad para competir que el resto, en lo administrativo y económico".
Explica que es muy distinta su forma de funcionar comparada con la Católica u otras privadas: "Si uno mira las diferencias entre la Adolfo Ibáñez y la Chile en Ingeniería Comercial, se va cerrando todos los años. Es cosa de tiempo que se crucen".
-Pero sólo ahí, aclara Brunner.
Y luego Brunner pone el foco en la de Concepción: "Creo que está en riesgo de descender, y así lo muestran algunos indicadores, aunque sigue siendo la tercera con más investigación en Chile".
-¿Los paros reiterados pueden afectar a una universidad?
-Qué duda cabe. Y ocurre lo mismo que con los colegios municipales, ya no son tan atractivos como hace 10 años. Lo mismo va a ocurrir con las universidades. Más aún cuando hay tanta competencia".

Nueva tendencia: Institutos profesionales "disfrazados" de universidades

Un nuevo fenómeno, asociado a la creciente matrícula de alumnos en carreras técnicas, se está advirtiendo en el país. "Eso es bueno, porque tenemos muchos más profesionales que técnicos y si miras las necesidades productivas es mucha la necesidad de técnicos. En el centro astronómico ALMA no están buscando astrofísicos... están buscando soldadores especializados", dice Urzúa, del CEP.
Brunner lo secunda, detallando que "todos los técnicos que tienen alguna especialización están siendo más y mejor cotizados: en la minería, en la construcción, en lo electrónico. A los salmoneros, por ejemplo, les cuesta mucho encontrar electromecánicos para la industria acuícola".
El problema, advierte Rosso, es quiénes están ofreciendo carreras técnicas y con qué nivel de calidad. "Las universidades más precarias dentro del sistema, algunas que están con problemas de acreditación incluso, se están ampliando hacia carreras técnicas y se están transformado cada vez más en institutos profesionales con patente de universidad".
Según las últimas cifras del Consejo Nacional de Educación (CNED), el aumento de la matrícula técnica en todo el sistema se ha elevado de manera sostenida los últimos años, a la vez que ha frenado el ritmo de crecimiento de la de programas profesionales (ver tabla).
De hecho, son varias las universidades donde los estudiantes técnicos son más de un tercio de su matrícula... y algunas incluso se acercan a la mitad.

¿Cuánto creerles a los rankings internacionales?


Lapidario es Pedro Pablo Rosso al preguntarle por la confiabilidad del ranking QS Latinoamericano. 

"No le creo nada", sentencia. 

Y explica: "El 50% de ese ranking está basado en elementos subjetivos, pero además parece que son muy desprolijos cómo hacen la encuesta y se conforman con quienes les contestan, no es representativo del mundo académico. Incluso, en Estados Unidos, empezaron a ofrecer incentivos para contestarlo". 

Urzúa respalda la idea y asegura que "los rankings se venden y hay lobby de las universidades. Estas cosas no son representativas porque hay fuerzas de mercado operando". 

A lo que Lemaitre agrega que, para avanzar en los rankings internacionales, las universidades focalizan sus esfuerzos en mejorar algunos de los indicadores que son medidos, "lo que se puede hacer con relativa facilidad". 

Por ejemplo, cuenta, le tocó visitar la Universidad de Arabia Saudita (para fomentar el desarrollo científico y tecnológico en ese país) "que había subido como la espumita en los rankings. Después entendí cómo lo habían hecho: contrataron 14 premios Nobel". 

Brunner agrega que se acaba de generar una enorme polémica en las más importantes revistas científicas "porque esta misma universidad contactó a un famoso astrónomo de Harvard, quien fue donde su decano para contarle que le había llegado una carta de ese plantel ofreciéndole un estupendo sueldo con múltiples ofertas, desde irse para allá hasta publicar sus artículos bajo el nombre de la Universidad de Harvard y la Universidad de Arabia Saudita". 

El tema, cuenta Brunner, es que la carta no sólo le había llegado a él, sino que también a decenas de otros investigadores, ya que era una estrategia usada con académicos de varias universidades prestigiosas. "La respuesta del vicerrector de la universidad saudí fue que, como están sujetos a los rankings internacionales, deben buscar fórmulas diversas para mejorar sus indicadores".